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Ya hubo 121 casos de secuestros express en el año 2002

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|| El empresario Elio Brozzon

El empresario Elio Brozzoni, secuestrado hace 23 días mientras almorzaba en un restorán de Pacheco, sigue sin aparecer. Fuentes del caso confirmaron que los secuestradores se volvieron a comunicar con la familia y bajaron sus pretensiones para liberarlo: ahora exigen 500.000 dólares, en lugar de un millón como pedían al principio.

En tanto, las negociaciones para liberar a Germán Zapata —hermano del futbolista de River Víctor Zapata— están estancadas. Pero los investigadores son optimistas: creen que se resolverá rápido.

En cuanto al caso de Marcelo Ramírez, hijo de un comerciante de Villa Martelli, cuya familia denunció que fue secuestrado el 10 de diciembre, surgieron dudas. Hace varios días se cortaron las comunicaciones con los supuestos secuestradores y la familia. Y ahora la Policía investiga si la desaparición del joven no está relacionada con una venganza.

A Elio Brozzoni lo secuestraron el 11 de diciembre mientras almorzaba con uno de sus hermanos y el hijo de José Bascoy, un empresario que estuvo secuestrado entre el 26 de octubre y el 4 de noviembre. Los tres estaban en el restorán La Barranca, que está sobre avenida Constituyentes (la vieja ruta 9), a 14 cuadras de la planta de su empresa familiar: la papelera Santa Angela. En el restorán había además unas 30 personas, entre empleados y clientes.

Los secuestradores actuaron como un comando: tres hombres, vestidos con ropas de colores muy llamativos y sus cabellos teñidos de amarillo, entraron por una puerta y dos secuestradores más por otra que da a un lateral. Fueron hacia la mesa que estaban los tres hombres, agarraron del cuello a Brozzoni, lo sacaron del restorán y, tras subirlo a un auto, escaparon, cambiando de auto al menos una vez.

Elio Brozzoni tiene 58 años, nació en Italia y vino de chico a la Argentina. Está casado, tiene tres hijos (dos varones y una mujer) y vive en una casa que alquila en el country Los Cardales. Los que lo conocen lo describen como "una persona de bajo perfil, para nada ostentoso; un 'laburante' y muy buen amigo cuyos pasatiempos preferidos son jugar al truco y al tenis".

Los secuestradores se comunicaron varias veces con la familia. En principio exigieron un millón de dólares por su rescate, pero el sábado bajaron la cifra a 500.000 dólares. El encargado de negociar con los captores es Fernando Brozzoni, el hijo mayor del empresario.

Fuentes del caso dijeron a Clarín que las llamadas a la familia no las hizo siempre la misma persona. Del otro lado de la línea, Fernando Brozzoni escuchó al menos tres voces diferentes.

Desde que el empresario fue secuestrado su familia recibió una sola prueba de vida: un fax manuscrito en italiano que habría sido escrito por el empresario en el que contaba detalles de su familia que sólo el conocería. El fax llegó hace trece días a la empresa de un amigo.

En cuanto al secuestro de Germán Zapata, de 16 años, las fuentes policiales sostuvieron que las negociaciones "están muy duras". Pero se mostraron optimistas: "Creemos que el caso se va a resolver pronto", agregaron.

Al hermano del volante de River lo secuestraron el viernes de la semana pasada mientras iba en un BMW junto a su novia por la localidad de Billinghurst, en San Martín. Doce horas después, los captores hicieron un llamado y exigieron el pago del rescate. En la comunicación que recibió un cuñado de la víctima, los delincuentes fueron claros con su advertencia: "Queremos 500.000 dólares, junten la plata; no queremos a la Policía".

Fuentes del caso explicaron, que igual que en el caso Brozzoni, se trata de delincuentes con experiencia que sabían a quién buscaban. Para exigir el pago del rescate habrían contado con el dato de que Víctor Zapata había renovado su contrato con River. Los investigadores, entre otras pistas, siguen una que apunta al entorno cercano del futbolista.

Con respecto al secuestro del hijo de un comerciante dueño de almacenes de Villa Martelli, partido de Vicente López, los investigadores tienen dudas y ahora empezaron a investigar otras hipótesis. No descartan que la desaparición del joven pueda estar relacionada con una venganza.

Marcelo Ramírez, de 27 años, desapareció el 10 de diciembre. Su familia denunció que fue secuestrado mientras viajaba en su camioneta por el barrio. La camioneta fue encontrada días después en un descampado de la zona norte del conurbano y, según fuentes del caso, adentro había manchas de sangre.

Según trascendió, en un principio los secuestradores habrían pedido a la familia un rescate de 100.000 pesos pero, con el correr de los días, habrían bajado sus pretensiones a 30.000, dijeron fuentes de la Delegación Departamental de Investigaciones de San Isidro. Pero en los últimos días no hubo más llamadas y ante "la tranquilidad de los familiares", según dijeron las fuentes policiales, comenzaron a investigar otras posibilidades.

|| Tres familias están pasando un fin de año lleno de angustia e incertidumbre.

Tres familias están pasando un fin de año lleno de angustia e incertidumbre.

Una es la del futbolista Víctor Zapata: su hermano fue secuestrado el viernes pasado. La otras son las del empresario Elio Brozzoni, quien lleva 21 días en manos de sus captores, y la de Marcelo Ramírez, quien fue secuestrado en Villa Martelli el 10 de diciembre.

Los tres secuestros, según dijeron fuentes de los distintos casos, no fueron "al voleo". Es decir, fueron cometidos por bandas organizadas que realizaron tareas de inteligencia para dar los golpes. En dos de ellos, en el de Brozzoni y en el de Zapata, las sumas de dinero que exigen los secuestradores por los rescates, al menos en un principio, son muy altas: un millón de dólares por el empresario y 500.000 dólares por el hermano del volante de River.

Germán Zapata, de 16 años, fue secuestrado el viernes pasado a la noche cuando se encontraba con una chica en un auto BMW, en Billinghurst, partido de San Martín.

Doce horas después de secuestrarlo, los captores hicieron un llamado y exigieron el pago del rescate. En la comunicación que recibió un cuñado de la víctima, los delincuentes advirtieron: "Queremos 500.000 dólares, junten la plata. No queremos a la Policía". Desde entonces no habrían vuelto a llamar.

"El contacto de los secuestradores con la familia fue tan breve que impide rastrear el origen del llamado", reveló un investigador policial a la agencia de noticias Télam.

Fuentes del caso explicaron que se trata de delincuentes con experiencia que sabían a quién buscaban. Para exigir el pago del rescate habrían contado con el dato de que el futbolista Víctor Zapata había renovado su contrato con el club de Nuñez en 110.000 dólares.

El secuestro de Germán Zapata tiene notables similitudes con el de Cristian Riquelme, hermano de Juan Román Riquelme (pagó un rescate de 160.000 dólares, algo más de la mitad de los 300.000 que se habían exigido en un principio), y con el del padre de los futbolistas Gabriel y Diego Milito: los secuestros ocurrieron días después de que los jugadores arreglaran sus contratos por importantes sumas

El caso de Elio Brozzoni es muy llamativo. El hombre, de 58 años, es uno de los dueños de una empresa familiar: la papelera Santa Angela, que está en General Pacheco. Brozzoni fue secuestrado el 11 de diciembre y, por su rescate, los secuestradores pidieron la inusual suma de un millón de dólares. Sin embargo, en las últimas horas surgieron versiones que indican que los captores habrían bajado sus pretensiones a la mitad durante el último fin de semana.

A Brozzoni lo secuestraron de una manera muy peculiar: estaba almorzando con uno de sus hermanos y el hijo de José Bascoy: un empresario que estuvo secuestrado entre el 26 de octubre y el 4 de noviembre. Los tres estaban en el restorán La Barranca, que está sobre avenida Constituyentes (la vieja ruta 9), a 14 cuadras de la planta de su empresa. En el restorán, que tiene dos cámaras de seguridad, había además unas 30 personas, entre empleados y clientes.

Tres hombres, vestidos con ropas de colores muy llamativos y sus cabellos teñidos de amarillo, entraron por una puerta y dos secuestradores más lo hicieron por otra que da a un lateral. Rápidamente fueron hacia la mesa en la que estaban los tres hombres y tomaron del cuello a Brozzoni. Lo sacaron del restorán y lo subieron a un Volkswagen Polo gris. Los secuestradores también se movían en un Alfa Romeo rojo. Al Polo lo dejaron abandonado cerca de la estación de Pacheco y se subieron a un VW Gol, que después apareció en el barrio Las Tunas.

Los testigos dijeron que los secuestradores se manejaron con calma y que, mientras secuestraban al empresario, hasta pidieron tranquilidad a los demás clientes.

Desde ese día, los secuestradores se comunicaron varias veces con uno de los hijos del empresario, quien es el encargado de llevar adelante las negociaciones. Fuentes del caso dijeron que los Brozzoni recibieron, hace diez días, una prueba de vida: un fax manuscrito en italiano que habría sido escrito por el empresario, en el que contaba detalles de su familia que sólo el conocería. El fax llegó a la empresa de un amigo.

La semana pasada los captores del empresario llamaron a la familia y les habrían dicho que "si no pueden juntar la plata, no hay más llamadas hasta el año que viene".

Sin embargo, hay versiones que indican que el sábado pasado la familia recibió otro llamado en el que los secuestradores habrían bajado sus pretensiones para liberar a Brozzoni. Ahora pretenderían 500.000 dólares.

"La familia está desesperada, porque no cuentan con esa suma de dinero", dijeron fuentes del caso a Clarín.

El tercer secuestro que está en curso es el de un joven de 27 años. Marcelo Ramírez es el hijo de un comerciante dueño de almacenes de Villa Martelli, partido de Vicente López.

El joven fue secuestrado hace tres semanas, un día antes que Brozzoni, mientras viajaba con su camioneta por el barrio. La camioneta fue encontrada días después en un descampado de la zona norte del conurbano. Según fuentes del caso, en su interior había manchas de sangre.

Al principio los secuestradores pidieron a la familia un rescate de 100.000 pesos pero con el correr de los días bajaron sus pretensiones a 30.000, dijeron fuentes de la Delegación Departamental de Investigaciones de San Isidro.

Sin embargo, una fuente del caso dijo a la agencia Télam que desde hace más de diez días que no hay nuevas comunicaciones entre los secuestradores y la familia. También dijeron que nunca hubo una prueba de vida.

|| Crearán un grupo antisecuestros
Creada "para la defensa del periodismo independiente", la asociación Periodistas fijó posición ante los hechos de secuestros en los que distintos medios tuvieron notorio protagonismo:

  • Es responsabilidad de las autoridades públicas la divulgación de datos que pueden poner en peligro la vida de personas secuestradas.

  • Sin la ilegal e inmoral infidencia estatal, no se correría tal riesgo.

  • En ninguno de los casos conocidos hubo investigación periodística, sino filtración de fuentes policiales y de los servicios de inteligencia.

  • Se trata de cosas bien distintas que no conviene confundir: la primera corresponde a un noble oficio, la segunda es un despreciable acto de corrupción.

  • Esos trascendidos no se producirían si no hubiera una demanda ávida por parte de medios y periodistas que están dispuestos a pagar por tan ruin materia prima.

  • Es admisible, en cambio, la difusión de los detalles de la negociación una vez concluido el hecho, para satisfacer el legítimo interés general por acontecimientos de trascendencia pública.

  • Lo mismo puede decirse de conversaciones entre los supuestos autores de esos u otros delitos, grabados por las autoridades que los investigaban.

  • Los criterios que la Corte Suprema fijó en el caso de Ricardo Balbín son de estricta aplicación ahora: las personalidades públicas deben estar más expuestas que los ciudadanos comunes al escrutinio público, pero aun así conservan un ámbito de privacidad que no puede ser invadido en forma impune.

  • Ni el carácter público del hecho o sus protagonistas ni la supuesta culpabilidad de los interlocutores autoriza a invadir esas esferas de reserva que corresponden a los derechos personalísimos.

    • El empleo de semejantes recursos en la búsqueda de mayor rating o ventas constituye una mera estrategia comercial que no puede encubrirse como un servicio público o de interés general.
  • || LA INSEGURIDAD EN UN PUNTO LIMITE

    Alarma por la ola de secuestros en la zona norte del conurbano

    Cuatro terminaron con el pago de rescate. Pero dos siguen en la etapa de negociaciones con los secuestradores. Son el del hijo de un comerciante de Villa Martelli y el de un empresario papelero.

    Sólo en las últimas semanas se registraron seis secuestros extorsivos en el norte del conurbano bonaerense. Cuatro de ellos concluyeron con el pago de rescate exigido a las familias de las víctimas pero dos aún siguen en "curso": todavía no aparecen ni el hijo de un comerciante de Villa Martelli (dueño de varios almacenes) ni un empresario papelero de General Pacheco.

    Elio Brozzoni (58) dueño de la papelera Santa Angela fue secuestrado el miércoles por un grupo comando. Los integrantes de la banda iban vestidos con mamelucos color naranja y al menos tres de ellos se habían teñido el pelo de amarillo. La banda entró al restorán donde el empresario estaba almorzando (ubicado a unas 14 cuadras de su fábrica) y se lo llevó. Escaparon en dos autos.

    A los secuestradores no les importó que en el lugar hubiera unas 30 personas ni que Brozzoni estuviera acompañado. En su mesa estaban su suegro y un amigo que, ayer se supo, era el hijo de José Bascoy, un empresario del transporte que estuvo secuestrado entre el 26 de octubre y el 4 de noviembre. "Fue todo muy rápido, entraron y se lo llevaron. En total, creo, serían cinco hombres", dijo Bascoy.

    En el primer llamado a la familia Brozzoni (que vive en El Talar, partido de Tigre) los secuestradores exigieron el pago de un millón de dólares y, según versiones, hasta ayer no querían transigir en el monto del rescate.

    "Hoy (por ayer) hubo una nueva llamada a uno de los hijos de Brozzoni y reiteraron su exigencia de que quieren un millón de dólares", explicaron fuentes del caso, que no fue denunciado por la familia del empresario, por lo que la Justicia y la Policía actúan de oficio.

    La segunda víctima que sigue sin aparecer es Marcelo Ramírez, de 27 años, quien sería hijo de un comerciante dueño de dos almacenes de Villa Martelli, partido de Vicente López. El joven fue secuestrado el martes pasado por la noche cuando iba en su camioneta por su barrio.

    "Al principio los secuestradores le pidieron a la familia un rescate de 100.000 pesos pero, con el paso de los días, habrían bajado sus pretensiones a 20 o 30.000 pesos", dijeron fuentes de la investigación, a cargo de la Delegación Departamental de Investigaciones de San Isidro y la Dirección de Investigaciones Complejas.

    "A nosotros no nos sorprende lo que está pasando. Tenemos secuestros todos los días", confió una fuente policial consultada por la agencia Télam. Para reafirmar esto las fuentes dejaron trascender cuatro casos más ocurridos en estas últimas semanas.

    El más reciente de ellos es el de Rodolfo Mella, de 27 años. El joven fue secuestrado el jueves a la noche en la localidad de Don Torcuato por tres hombres que se subieron a su automóvil. La banda pidió 10.000 pesos de rescate. La familia de Mella logró juntar el dinero rápido y la víctima fue liberada horas después.

    Un secuestro que también permaneció en secreto fue el del hijo —de 28 años— del empresario del transporte Omar Mansilla, dueño de la empresa Compañía Noroeste S.A., que tiene la línea de colectivos 343 que une Liniers con Tigre.

    En este caso la víctima fue liberada la semana pasada luego de pasar 14 días en cautiverio. Según fuentes policiales su familia pagó un rescate de 50.000 dólares. "No lo lastimaron, lo trataron bien", agregaron las fuentes.

    Los dos últimos casos se desarrollaron casi al mismo tiempo que el del hijo de Mansilla. Un hombre fue secuestrado en Olivos y liberado a las 24 horas luego que se pagara por él una suma cercana a los 20.000 pesos y, por otro lado, en la localidad de Boulogne, otro hombre estuvo varias horas cautivo hasta que su familia logró juntar 10.000 pesos.

    || APURAN UNA REFORMA PARA SEPARAR SEGURIDAD Y JUSTICIA EN LA PROVINCIA

    Policías armados custodiarán a los aviones de línea británicos

    El gobierno británico anunció hoy que Policías armados viajarán próximamente en los aviones de las aerolíneas locales para impedir que los aparatos sean secuestrados y desviados.

    El ministro de Transportes del Reino Unido, Alistair Darling, señaló mediante un comunicado que "Policías de civil, especialmente entrenados, trabajarán a bordo de los aviones civiles británicos". "Esta medida, apropiada y razonable, se agrega a una serie de iniciativas ya aplicadas para responder a las amenazas que pesan sobre los intereses británicos y sobre la aviación británica", explicó.

    Darling precisó que la aviación inglesa es objeto de una amenaza "real", pero que esta medida no fue tomada en respuesta a una alerta en particular. "El gobierno continuará trabajando con las compañías aéreas para consensuar medidas duraderas que respondan a la amenaza terrorista", destacó el ministro.

    Sin embargo, los sindicatos de pilotos salieron públicamente a rechazar la medida. "Estamos en contra", dijo inmediatamente un representante sindical de los pilotos británicos, Chris Hodgkinson, al ser consultado por el canal de televisión Sky News. Las aerolíneas británicas manifestaron el 1 de diciembre pasado su reticencia a los planes del gobierno de imponerles policías armados por motivos de seguridad.

    || LIBERARON A LA ESPOSA DE UN EMPRESARIO SANJUANINO

    Un fin de año con tres secuestros extorsivos todavía sin resolverse

    Las víctimas son el hermano de un jugador de River, un empresario de Pacheco y el hijo de un comerciante de Villa Martelli.

    Tres familias están pasando un fin de año lleno de angustia e incertidumbre. Una es la del futbolista Víctor Zapata: su hermano fue secuestrado el viernes pasado. La otras son las del empresario Elio Brozzoni, quien lleva 21 días en manos de sus captores, y la de Marcelo Ramírez, quien fue secuestrado en Villa Martelli el 10 de diciembre.

    Los tres secuestros, según dijeron fuentes de los distintos casos, no fueron "al voleo". Es decir, fueron cometidos por bandas organizadas que realizaron tareas de inteligencia para dar los golpes. En dos de ellos, en el de Brozzoni y en el de Zapata, las sumas de dinero que exigen los secuestradores por los rescates, al menos en un principio, son muy altas: un millón de dólares por el empresario y 500.000 dólares por el hermano del volante de River.

    Germán Zapata, de 16 años, fue secuestrado el viernes pasado a la noche cuando se encontraba con una chica en un auto BMW, en Billinghurst, partido de San Martín.

    Doce horas después de secuestrarlo, los captores hicieron un llamado y exigieron el pago del rescate. En la comunicación que recibió un cuñado de la víctima, los delincuentes advirtieron: "Queremos 500.000 dólares, junten la plata. No queremos a la Policía". Desde entonces no habrían vuelto a llamar.

    "El contacto de los secuestradores con la familia fue tan breve que impide rastrear el origen del llamado", reveló un investigador policial a la agencia de noticias Télam.

    Fuentes del caso explicaron que se trata de delincuentes con experiencia que sabían a quién buscaban. Para exigir el pago del rescate habrían contado con el dato de que el futbolista Víctor Zapata había renovado su contrato con el club de Nuñez en 110.000 dólares.

    El secuestro de Germán Zapata tiene notables similitudes con el de Cristian Riquelme, hermano de Juan Román Riquelme (pagó un rescate de 160.000 dólares, algo más de la mitad de los 300.000 que se habían exigido en un principio), y con el del padre de los futbolistas Gabriel y Diego Milito: los secuestros ocurrieron días después de que los jugadores arreglaran sus contratos por importantes sumas.

    El caso de Elio Brozzoni es muy llamativo. El hombre, de 58 años, es uno de los dueños de una empresa familiar: la papelera Santa Angela, que está en General Pacheco. Brozzoni fue secuestrado el 11 de diciembre y, por su rescate, los secuestradores pidieron la inusual suma de un millón de dólares. Sin embargo, en las últimas horas surgieron versiones que indican que los captores habrían bajado sus pretensiones a la mitad durante el último fin de semana.

    A Brozzoni lo secuestraron de una manera muy peculiar: estaba almorzando con uno de sus hermanos y el hijo de José Bascoy: un empresario que estuvo secuestrado entre el 26 de octubre y el 4 de noviembre. Los tres estaban en el restorán La Barranca, que está sobre avenida Constituyentes (la vieja ruta 9), a 14 cuadras de la planta de su empresa. En el restorán, que tiene dos cámaras de seguridad, había además unas 30 personas, entre empleados y clientes.

    Tres hombres, vestidos con ropas de colores muy llamativos y sus cabellos teñidos de amarillo, entraron por una puerta y dos secuestradores más lo hicieron por otra que da a un lateral. Rápidamente fueron hacia la mesa en la que estaban los tres hombres y tomaron del cuello a Brozzoni. Lo sacaron del restorán y lo subieron a un Volkswagen Polo gris. Los secuestradores también se movían en un Alfa Romeo rojo. Al Polo lo dejaron abandonado cerca de la estación de Pacheco y se subieron a un VW Gol, que después apareció en el barrio Las Tunas.

    Los testigos dijeron que los secuestradores se manejaron con calma y que, mientras secuestraban al empresario, hasta pidieron tranquilidad a los demás clientes.

    Desde ese día, los secuestradores se comunicaron varias veces con uno de los hijos del empresario, quien es el encargado de llevar adelante las negociaciones. Fuentes del caso dijeron que los Brozzoni recibieron, hace diez días, una prueba de vida: un fax manuscrito en italiano que habría sido escrito por el empresario, en el que contaba detalles de su familia que sólo el conocería. El fax llegó a la empresa de un amigo.

    La semana pasada los captores del empresario llamaron a la familia y les habrían dicho que "si no pueden juntar la plata, no hay más llamadas hasta el año que viene".

    Sin embargo, hay versiones que indican que el sábado pasado la familia recibió otro llamado en el que los secuestradores habrían bajado sus pretensiones para liberar a Brozzoni. Ahora pretenderían 500.000 dólares.

    "La familia está desesperada, porque no cuentan con esa suma de dinero", dijeron fuentes del caso a Clarín.

    El tercer secuestro que está en curso es el de un joven de 27 años. Marcelo Ramírez es el hijo de un comerciante dueño de almacenes de Villa Martelli, partido de Vicente López.

    El joven fue secuestrado hace tres semanas, un día antes que Brozzoni, mientras viajaba con su camioneta por el barrio. La camioneta fue encontrada días después en un descampado de la zona norte del conurbano. Según fuentes del caso, en su interior había manchas de sangre.

    Al principio los secuestradores pidieron a la familia un rescate de 100.000 pesos pero con el correr de los días bajaron sus pretensiones a 30.000, dijeron fuentes de la Delegación Departamental de Investigaciones de San Isidro.

    Sin embargo, una fuente del caso dijo a la agencia Télam que desde hace más de diez días que no hay nuevas comunicaciones entre los secuestradores y la familia. También dijeron que nunca hubo una prueba de vida.

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